On the Road Again

Hace mucho tiempo que no me pasaba por aquí, y es que no he encontrado la energía para hacerlo.

Estaba enzarzado en una lucha interior de la que estoy aprendiendo mucho por el camino, y de la que una vez más estoy saliendo reforzado.

Retrospectiva

Ha sido un año de esfuerzos, no hablo sólo del blog, y de algún modo estaba esperando a la CAS para poder reflexionar y tomarme un descanso antes de volver.

Una vez más las charlas y conversaciones allí vividas me fueron muy útiles para meditar sobre lo conseguido y lo que está por venir.

No quise escribir nada de forma inmedita sobre las conferencias porque sabía que era mejor asentar las emociones y digerirlo todo, aunque reconocía mi necesidad de parar y reflexionar.

Pero se me ha ido de las manos.

Me he sentido sobrepasado, ¡menos mal que estaba de vacaciones!, y aún me he agobiado más recordándome el trabajo que tenía que hacer en el blog.

Según mis planes debía escribir escribir los siguientes posts:

  • CAS 2015.
  • Resumen de los éxitos del año.
  • Declaración de mis propósitos para el siguiente.
  • Resumen del libro Drive.
  • Resumen del libro Agile Coaching.

Ahora sé que ese tengo que o debería hacer me estaba resultando dañino.

Mucho que hacer

Exponerse

Si hay algo que creo que apreciáis los que leéis esto es la sinceridad, y leyendo sobre Comunicación No Violenta he estado reaprendiendo cosas casi olvidadas como exponer los sentimientos y no realizar juicios moralistas.

Estamos tan acostumbrados a compartir únicamente lo bueno que nos pasa y lo bien que nos va todo, que resulta una tarea difícil.

Sobre todo porque implica mostrarse vulnerable, lo contrario a lo que hemos aprendido todo este tiempo.

Entonces, ¿por qué hacerlo?

Porque sólo mostrándonos así conseguiremos conectar, con nosotros mismos y con los demás.

Por eso resumiendo mucho, os quería contar que he pasado una temporada en la que me sentía triste y cansado. En ocasiones me sentía solo y en ocasiones apático.

Juzgar y Comparar

Ha sido un mal rato. Llevaba tiempo intentando esquivar una conversación conmigo mismo, y además por el camino no dudé en juzgarme y compararme.

Un consejo: no lo hagáis. :)

A finales del 2014 escribía sobre lo que significó conocer a algunos de mis referentes, y el impulso que me daba intentar acercarme a ellos como ideal buscando la mejora en lo técnico.

Sin embargo es muy sencillo caer en la comparación no compasiva.

Para que me entendáis, os propongo el pequeño ejercicio del libro de CNV de Rosenberg:

Pensad en alguna situación reciente en la que hicisteis algo que no os gustaría haber hecho. ¿Cómo os hablasteis a vosotros mismos inmediatamente después de cometer ese error?

¿Lo tenéis? Las respuestas más habituales son “Qué tonto soy”, “Cómo puedo ser tan estúpido”, etc..

No se obtiene nada productivo de esa conversación que sin embargo muchos hemos automatizado.

Whiplash y el origen del esfuerzo

¿Habéis visto la película Whiplash?

La ví hace unos días y os la recomiendo, además de ser muy buena, da su visión sobre el trabajo duro y el esfuerzo que requiere el éxito.

No es una historia con moraleja, y ni mucho menos es el típico mensaje fácil al que nos tiene acostumbrados Hollywood.

Hay un diálogo sobre las palabras “buen trabajo” que es imperdible, en parte por su dureza.

Spoiler Alert: Si tenéis intención de verla no le déis al play!.

La película muestra una forma de esforzarnos desde la vergüenza, desde la culpa, desde el odio y la rabia. Cualquier Jedi te diría que desde el lado oscuro.

Sin embargo creo que no es la única forma de conseguir el éxito.

Lo primero evidentemente es definir lo que cada uno considera sus objetivos. No todo el mundo quiere ni puede ser el mejor en algo.

De hecho la película también habla mucho del fracaso, de la gente que se queda por el camino, de la renuncia.

Hoy me doy cuenta de que he tonteado con el lado oscuro y aunque he conseguido cosas durante este año, muchas veces lo que no he conseguido es disfrutarlas.

Es más, cuando quería quería distraerme, descansar o hacer cualquier otra cosa fuera de mis objetivos no conseguía disfrutarlas por completo, tenía un sentimiento de culpa.

Y es una pena. Ahora comprendo que estaba buscando satisfacer mis necesidades pero de una manera equivocada, por lo menos ahora puedo tomar medidas desde ese conocimiento.

Cambio en las necesidades

A comienzos del año volvía a cambiar de empresa y volví a dar el paso del desarrollo de aplicaciones de escritorio a aplicaciones web, saliendo de nuevo de mi zona de confort, casi empezando de cero.

Lo curioso ha sido que la asimilación de los valores ágiles desde la forma de trabajo se han fusionado entre mis valores y principios, llevándome a cambiar mi balance de prioridades.

A día de hoy mi necesidad de mejorar técnicamente tiene menos peso que mi necesidad de comunicar esos valores, o de conseguir ayudar a la gente a mejorar la forma en que trabajamos.

El origen es una necesidad más profunda, un propósito (uno de los elementos motivadores que se exponen en Drive).

Mi propósito es mejorar la profesión del desarrollo de software, hacer lo posible por dejar una huella entre los que consiguieron hacer de esta locura con un gran índice de gente infeliz, un sitio donde desarrollar nuestra maestría, con propósito y autonomía.

¡Me ha costado llegar a esto!

Dudas

Tengo dudas y miedos, ¿soy un “desarrollador ágil” o un “futuro facilitador en temas ágiles que ahora mismo desarrolla”? ¿existe o debería existir la distinción?

¿El camino del Manifiesto Software Craftsmanship o el del Manifiesto Ágil? ¿tengo que elegir?

Me estoy formando, leyendo sobre CNV, scrum, kanban, coaching, motivación, y siento que voy avanzando y me siento bien en ese camino.

Igualmente sigo viendo cosas que me escaman, por ejemplo la metáfora de la artesanía del software explica las ventajas de la relación maestro-aprendiz, y sin embargo estoy desarrollando mis conocimientos y habilidades en el mundo ágil por mi cuenta (con muchas comillas), ¿se puede ser un “Scrum Master junior” o “Agile Coach junior”? ¿conocéis a alguno?

Quizá estamos intentando ayudar al desarrollo de software y estamos cayendo en los mismos errores, donde los arquitectos de software nacen espontáneamente justo al cumplir tres años como desarrollador informático.

Por último también me siento frustrado al estar a medio camino, a veces me veo luchando contra la parálisis por análisis, y otras veces contra el síndrome del impostor.

Walking on sunshine

Aún estoy en este proceso, pero voy teniendo cosas más claras. quiero esforzarme desde la diversión y la pasión, desde la conexión con mis necesidades a través de mis sentimientos, quiero quitarme miedos, y sobre todo quiero ser más felíz y disfrutar más de todo esto.

Quiero disfrutar más de la gente que me rodea.

He conseguido sentirme a gusto aprendiendo de la comunidad y de los meetups de madriagil, seguiré esforzándome allí.

También necesito gente cercana con la que compartir esto más allá de mi familia, necesito trabajar en equipo, estaría bien un mentor, o un pet project, o un club de lectura, gente con la que compartir mis propósitos y con la que pueda sentirme involucrado.

Estoy seguro de que empieza un año muy importante en mi vida, lleno de retos en lo profesional y en lo personal donde pienso invertir más tiempo.

Gracias a los que también me leéis en los malos momentos. Ahora a convertirlos en buenos.